“La producción sustentable tiene el potencial de ser una propuesta de mejoramiento económico”

El asesor técnico principal de las Naciones Unidas en la Plataforma Nacional de Carne Sustentable, Óscar Ferreiro, señaló que el camino principal para desarrollar la producción sustentable depende de un “cambio cultural” y el “convencimiento del productor”, para lograr un sistema que, a pesar de no haber grandes nichos de mercados, “permite estar algunos pasos adelante frente a otros competidores”

MARIANO ROQUE ALONSO, (ARP)-- Se menciona mucho la necesidad de valorizar la carne paraguaya: trabajar en la calidad y en agregar información. Pero, ¿cuánto más valor le entrega a la carne una producción amigable con el medio ambiente en la actual estructura de consumo mundial de alimentos?

En las plataformas que trabajamos, tanto en carne como soja, hemos visto que hay una alta conciencia sobre la necesidad de no pensar en que se debe producir sustentablemente para ganar más, sino que realmente se debe posicionar por un fin en sí mismo. Es decir, generar una carne que sea sana desde todo punto de vista, con la calidad necesaria, que la carne paraguaya está demostrando que la tiene; y que en el proceso productivo de la cría del ganado como en la industria se le otorgue la suficiente sustentabilidad. El camino principal es la apropiación por parte del productor, desde el convencimiento, la disposición y apertura al cambio para decir: “Yo produzco de esta manera porque entiendo que esa es la mejor forma de producir y no porque me condiciona el mercado”. Espero y considero que adoptando este tipo de prácticas podemos llegar a generar un branding especial a la carne, o en general a otros productos. Aunque no haya un mercado abierto para que la carne sustentable tenga un diferencial de precio, nosotros hicimos experimentos, en el caso de soja por ejemplo, para saber cuánto más se pagaba. Los resultados mostraban que se pagaba hasta US$ 5 más por tonelada de soja certificada, pero el mismo estudio demostró que haciendo prácticas sustentables, que no necesitan una técnica especial sino el cambio en la mentalidad del productor, podría generar un ahorro de US$ 50 a US$ 60 por tonelada. Esto quiere decir que la sustentabilidad no es solo una cuestión de propuesta teórica, sino que podemos convertirlo en una propuesta de mejoramiento económico.

La valorización del producto está atada directamente a que el consumidor a nivel mundial está dispuesto a pagar más por una relación directa: si es amigable con el medio ambiente, es un producto saludable... 

Sí, en general los mercados tienen una tendencia a encontrarse, pero realmente hay que reconocer que son nichos de mercados que están dispuestos a pagar eso. Creo que, como ya mencioné, el tema sería que a pesar de que no existan esos nichos deberíamos producir más sustentablemente.

Más allá de que no haya grandes nichos de mercados para la carne sustentable, hay algunos destinos en el que este tipo de producción juega un rol de barreras no arancelarias, es el caso de la Unión Europea y el freno al acuerdo con el Mercosur a raíz de la deforestación en la Amazonia…

 

Correcto, el problema es que lamentablemente la sustentabilidad tiene dos caras: la primera es la que todos estamos dispuestos a hacer y consideramos necesarias, pero después nos preguntamos, ¿cuánto más estamos dispuestos a pagar por ella? Y la segunda es que no se utilice a la sustentabilidad como un elemento de coacción para los países, en especial a los del tercer mundo, en la entrega de sus productos. Son varias facetas que tenemos que atender: una es la producción, hacerla sustentable. La otra es que realmente se reconozca ese tipo de producción. Y en tercer lugar, no utilizar la sustentabilidad ambiental para coaccionar o coartar la producción de otros países.

¿Por más de que no haya una diversidad de nichos para este tipo de producción, no caminar la sostenibilidad es perder posicionamiento a futuro en los mercados internacionales?

Es un dilema interesante. Ese que no trabaja sustentablemente es posible que venda lo mismo al mercado frente a ese otro que sí lo hace. Y esas son las preguntas de hoy: si lo que estamos haciendo sustentablemente vale la pena o no, porque finalmente es el bolsillo el que tiene consecuencias sobre un productor. Algunos dicen, ¿para qué voy a hacer todo eso si con eso no me pagan mejor?

¿Hoy considera que trabajar sustentablemente, más allá de que no hay un diferencial de precio en promedio en los mercados, es estar unos pasos adelante? Porque en algún momento se debería dar ese quiebre.

Sí, por todo los estudios que hicimos creemos que sí. Estamos convencidos de que el camino de la sustentabilidad, en primer lugar, es un camino para nosotros mismos, independientemente de los mercados. No podemos tener un producto que no sea sustentable porque el primer usuario somos nosotros mismos y el segundo es el exterior. Obviamente que tenemos que hacer esfuerzos para que esa producción sea sustentable, si es reconocida o no por el mercado, ese es el dilema hoy en día.

¿Qué tan importante es que la producción de carne del Mercosur, a diferencia de otras ganaderías del mundo, sea a cielo abierto y en base a pasturas naturales?

Por nuestra trayectoria tenemos que confiar en la sustentabilidad. Tenemos que confiar porque asegura, como dice el mismo término, que tu negocio pueda continuar a lo largo del tiempo. Lo que sucede con la ganadería actualmente, por ejemplo, que vos con la presión que tenés del mercado de entregar se generen pasturas degradadas. Eso es insustentable. Vos no vas a poder seguir trabajando si tenés pasturas degradadas, lógicamente tenés que ver de qué manera en tu proceso podés hacerlo más sustentable. Sí considero que a pesar de todo el ataque de ciertos círculos internacionales al tema de la carne o la insustentabilidad por la deforestación, principalmente del Amazonas, o ahora por la carne artificial, son todas tendencias de tipo geopolítico-económico. No son tendencias reales de que estén mostrando que con eso se puede mejorar. ¿Por qué? Porque tenemos que partir del problema de la sustentabilidad inicial, donde las actividades agropecuarias son responsables solamente del 24% de todo el cambio climático, aunque hay detractores; entonces la pregunta es: ¿Qué pasa con el 76%? En ese sentido, cada vez es más importante introducir sustentabilidad porque vos podés mostrar a los mercados que tu contribución frente a los efectos de gases invernadero, por mencionar un factor, es mínima. Necesitamos trabajar, investigar, y capacitar más en ese sentido.

 

Fuente: Revista ARP – N°1, Pág.: 70, 71