“El productor no paga las cuentas con el abrazo y la amistad de Taiwán”

El presidente del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), José Carlos Martin, dijo que la reducción del stock bovino responde a una mayor comercialización de hacienda y disminución en la productividad. 

MARIANO ROQUE ALONSO, (ARP)-- Durante la entrevista para la Revista ARP, aseguró que “es fundamental implementar la tipificación” para “poder medir, evaluar y mejorar”. También confirmó que el Senacsa podría financiar el sistema de identificación individual, y que las discusiones sobre los rendimientos del ganado van a seguir una vez instaladas las cajas negras.

¿Qué conclusión se hace de lo que ha sido este período de vacunación contra la aftosa?

Primero, se confirma que el sistema es dinámico y muy pronosticable. Se pueden hacer pronósticos importantes en cuanto al aumento de faena en general, el incremento de la faena de hembras y los impactos de la sequía. Existieron muchos componentes que incidieron en la presión bajista, hablamos de un stock que cayó en 99 mil cabezas aproximadamente, un 0,7% inferior a los registros de la primera vacunación del año pasado. Y la disminución del hato, de casi 100 mil cabezas, en un 60% por una mayor comercialización de hacienda en los frigoríficos habilitados para la exportación y en las ferias para el consumo interno, y en un 40% por la merma en la cantidad de terneros. El año pasado terminamos con casi 52% de relación ternero-vaca registrada; como veníamos midiendo año tras año esa misma relación, es válido que se tome como parámetro de análisis. En 2021 esa correspondencia cerró en 50,7%, es casi 1,5% menos, en unas 5.300.000 de vacas son aproximadamente 42 mil terneros que dejaron de nacer. Esas son las variables que explican: la mayor comercialización y la disminución en productividad.

¿Dónde se vio más afectada la población bovina?

Básicamente en la región del Chaco se vacunaron 386 mil cabezas menos con respecto al año 2020. El lugar más golpeado fue Boquerón, porque en Alto Paraguay hubo una suba importante. Pero solamente en Boquerón hubo una disminución de 330 mil animales y en la zona de Pilcomayo, hacia Presidente Hayes, también hubo una reducción significativa de 70 mil reses. Esos animales se transportaron a la región Oriental, donde se experimentaron aumentos relevantes en Cordillera, Guairá, Concepción, San Pedro, Amambay y Canindeyú. De todos modos, ese incremento no fue suficiente para contrarrestar la baja del Chaco.

Mirando las categorías de machos dentro del stock se observa una reducción del 8,9% en novillos y del 2% en toros, versus el mismo periodo del 2020, ¿qué lectura hace sobre la disponibilidad de materia prima para la industria frigorífica en 2021?

La disponibilidad no preocupa tanto, lo que sí alerta es que en los últimos años la relación novillo-toro está disminuyendo en el orden del 12%. En 2019 el rodeo de novillos alcanzó las 900 mil cabezas con 13,80 millones de animales totales vacunados, y en 2021 se llegó a 750 mil novillos con 13,86 millones. Si retrocedemos diez años, la vacunación de novillos implicaba 1,5 millones de reses. El stock de machos se mantiene, pero sí hay una disminución de novillos y un aumento de toros. Estimo que, si seguimos con este comportamiento, para 2023 vamos a tener 500 mil novillos. En el caso de las vaquillas, el año pasado tuvimos un aumento importante en el índice de faena sobre el rodeo. Tradicionalmente el índice se ubica en 15% y el año pasado nos fuimos al 17% sobre 1,8 millones de reses de la categoría. Sin embargo, el número sigue siendo bajo y en vaquillas deberíamos alcanzar un índice del 30% si realmente tenemos un hato produciendo con una relación del 70% de vacas puestas a servicio y terneros. Todavía hay mucho espacio para crecer, nuestro índice de extracción sigue estando muy por debajo del promedio de la región. Pero volviendo al stock de machos y la importante baja de novillos, es fundamental avanzar en implementar la tipificación; que hoy se está muy adelantado. Pero si queremos trabajar a favor de la calidad de carne, indefectiblemente no acompaña la caída del rodeo de novillos.

¿Cómo se puede corregir? Claramente hay una posición que está tomando el productor a la hora de determinar con qué categoría trabajar en el campo.

En la relación novillos y toros hay puntos importantes vinculados a la calidad de carne y a la sanidad, en el sentido de que Paraguay es considerado libre de aftosa con vacunación y bajar el pH del toro es mucho más difícil que del novillo ante la despostada. Prácticamente el 85% de los países a donde se exporta nuestra carne envasada al vacío piden un pH del 5,5% antes de la despostada, ya que con un pH más bajo se desactiva el virus de la fiebre aftosa. Entonces, también es relevante desde la sanidad.

¿Faltan señales de la industria para promover más la producción de novillos sobre los toros?

Acá falta cerrar la tipificación. Una vez que cerremos la tipificación en consenso con la industria y los productores vamos a poder comenzar a trabajar. Lo que no se mide no se puede evaluar, y lo que no se evalúa no se mejora. Hoy no estamos haciendo eso. Por eso nuestra insistencia, desde el año pasado estamos trabajando en esto. Lastimosamente llegó el Covid-19 y nos golpeó, pero hoy estamos en un 90% a 95% de alcanzar la tipificación, con una postura oficial del Senacsa de fomentar la calidad del producto por medio de los diferentes mecanismos. Realmente debemos premiar al productor que está haciendo novillos, porque es cierto, nadie discute la eficiencia y productividad del toro. La presencia de testosterona es un fuerte promotor de crecimiento en todos los animales.

Para redondear el capítulo de vacunación de la aftosa, hoy Brasil está claramente dentro de lo que es su política de dejar de vacunar, ¿Paraguay va a mantener este esquema, continuar con este estado actual de libre aftosa con vacunación?

Paraguay está en una transición desde el momento que bajamos la dosificación de la vacuna de 5 a 2 milímetros y se sacó una cepa del virus. Hay una disminución importante, antes se vacunaba 2,3 veces todo el ganado y hoy se inmuniza 1,2 veces. El país está en un camino sin mucho ruido pero con pasos seguros. Tengo conmigo el plan de acción 2021-2025 del programa nacional de erradicación de la fiebre aftosa para un estatus de libre sin vacunación, pero para eso hay que cumplir con tres aspectos: primero, la identificación animal, por lo menos de los animales hasta 24 meses, por un tema de gestión sanitaria para la reacción rápida. Segundo, el banco de vacunas que me preocupa mucho después del fiasco del COVAX. No hay que olvidar que la PANAFTOSA es una institución madre para nosotros, con quien estábamos trabajando en el banco de vacunas. Pero hoy qué seriedad puede tener en el mundo para que Paraguay se sume a un nuevo banco de vacunas, en este caso de fiebre aftosa, con la experiencia que tiene COVAX en toda la región. Hoy nos preguntamos si iniciar o no un banco privado, una opción que debemos ir discutiendo con los pares del sector privado. Pero estamos muy bien. Paraguay está trabajando un proyecto BID muy grande en Senacsa, el primer proyecto administrado por la institución donde hay diez productos para el mejoramiento de una gestión sanitaria. Son productos que van a permitir la informatización de los laboratorios, aprovechando una infraestructura de primer nivel que se tiene. También está la identificación animal, un proyecto que está encaminado en su parte operativa. Estimo que para julio vamos a terminar con el proyecto y tener claro el costo, para luego avanzar con la implementación que va a variar de acuerdo a la cantidad de dinero que pueda tener, en lo económico está la clave. Si lo queremos hacer rápido, va a costar mucho dinero. Si lo hacemos de forma progresiva, como lo hizo Uruguay, vamos bien. Dentro del proyecto BID está la compartimentación de cerdos, el desarrollo de otras especies susceptibles a la fiebre aftosa, como ovinos y caprinos; para tener mecanismos legales para una respuesta rápida. El proyecto BID se va a terminar en 2024 y va a dar un fortalecimiento general al Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal para levantar la vacunación. Con los actuales resultados de inmunidad, Paraguay tiene una muy buena inmunidad a la aftosa y no hay presencia de virus.

En la identificación individual, ¿cuál es la idea para lograr los recursos que se necesitan? Que provengan de rentas generales del Estado o alguna tasa específica para el financiamiento…

La idea va a cambiar diametralmente a razón de cómo hacemos la implementación, en el sentido de que hay temas legales que debemos instrumentar porque en Paraguay hay una ley que declara obligatoria la vacunación contra la fiebre aftosa. Entonces se necesita una modificatoria de la ley en el Congreso para que no sea obligatoria y dependa de una resolución o decreto reglamentario del Senacsa, agregando la obligatoriedad de la identificación individual de los nacimientos. Por eso va a variar mucho el costo del proyecto en relación a su velocidad, ¿hoy qué ganamos identificando a un animal de cinco años? Nada. Pero qué gestión sanitaria podemos ganar identificando los 2,6 millones de terneros que nacieron. Tenemos que saber qué queremos. Senacsa tiene la ventaja, y quedó demostrado el año pasado, de la habilidad presupuestaria. Siempre y cuando se puedan cumplir los procesos de transparencia, Senacsa tiene la posibilidad, inclusive, de financiar a los productores si vamos a identificar un carimbo por año.

¿Se pueden usar recursos del propio Senacsa para poner en marcha la trazabilidad?

Claro. A mí me toca una actualización de aranceles y tasas, pero no estoy haciendo porque estoy teniendo mucho crédito presupuestario. El año pasado invertimos 14 mil millones de guaraníes en el Covid-19, ese es algo más de 2 millones de dólares, lo que equivale a 1,2 millones de caravanas. Tenemos los mecanismos. Un objetivo es mejorar, también, el manejo presupuestario, los índices de ejecución y los índices por resultados; lo estamos haciendo aunque falta ajustar algunos detalles más. Pero repito, la financiación no va a ser un problema. Actualmente tengo asegurado 2 millones de dólares para el desarrollo del sistema y la compra del Hardware, que no es poco. Lo que sí hay que afinar es la compra de las caravanas, que básicamente sabemos cuáles se van a usar; y la implementación de la trazabilidad, porque la identificación es una cosa y la trazabilidad es otra. El desafío está en la trazabilidad.

Volviendo a la tipificación, ¿qué grado de acuerdo hay entre el Senacsa, los productores y la industria?

Está en un 90% terminado. Nos quedan dos puntos pero como son muy subjetivos decidimos hacer visita a plantas de manera muy profesional. Es real que cuando todos tienen interés se alinean las cosas, entonces se están haciendo visitas a planta que ellos mismos tipifican para que vean lo difícil que es ponerse de acuerdo. También se está haciendo un trabajo retrospectivo de la tipificación a Chile de los últimos 5 a 6 años. Me prometieron que para junio, hay que ver las restricciones para saber si llegamos. Pero creo que vamos a terminar para esa fecha.

Otro sistema importante son las cajas negras, ¿cómo viene el proceso de instalación del sistema en la industria?

Tenemos todas las conexiones instaladas en las plantas y todos los funcionarios capacitados, a excepción de FrigoNorte que no se pudo trabajar porque no estaba funcionando. Pero ahora ya se puso todas las cajas, nos falta alguna conexión a internet y la capacitación, pero después está todo terminado. Luego de Semana Santa se empezó a recibir los datos para ir haciendo pruebas porque hay mucho para mejorar. Es necesario ir educando a los funcionarios. Además hay que ver, que no está amparada, la reglamentación y la conexión con la Secretaría de Tributación, que es importante. Y un detalle que no está claro en el decreto es saber si el productor puede acceder o no a esos datos, eso se va a ir trabajando en la medida que se reciba la información. 

Si bien las cajas negras van a permitir al Estado tener un mayor control de la producción y la tributación, ¿podría dar por terminada la discusión de rendimiento del ganado en frigorífico?

No, definitivamente no. Una mano no es igual a la otra, los problemas van a seguir. Seguramente van a haber mecanismos que ayuden a mejorar la información. Y no hablo de transparentar porque no creo que, en el sano juicio, un sector que se abastece de otro tenga la intención de golpear. Entiendo que las empresas exitosas son las que realmente crean valor en su comunidad y a través de sus proveedores. Hoy la primera regla de BRC, que es donde toda nuestra industria está casi auditada y validada por las buenas prácticas, incluye esta relación con los proveedores. Al mismo tiempo, cada vez más los mercados internacionales van a venir a pedir la relación que tienen los frigoríficos con los proveedores a través de sus buenas prácticas de manejo, buenas prácticas de contratación de gente y demás. La gestión de calidad de los frigoríficos se va a trasladar al sector productivo porque los mercados internacionales lo están pidiendo. Eso es categórico, eso se viene seguro. Ya estamos trabajando con algunos grupos en estos temas. Un asunto muy importante es la formalización del trabajo de campo, eso te pide Walmart, Carrefour, los grandes distribuidores en todo el mundo, si no tienes eso te quedas afuera. Esa presión va a ser trasladada, también, al sector productivo.

Con respecto al rendimiento del ganado, que siempre es un tema que genera diferencias entre productores e industria, ¿podría ser la reglamentación del dressing o no hay que intervenir en una operación comercial?

Por supuesto que se tiene que hacer una reglamentación del dressing. En Paraguay falta reglamentar muchas cosas. Todavía hay un movimiento de ganado muy informal, tenemos que ir cerrando esos controles. Tenemos que ver la forma de ampliar el abanico legal del Senacsa. Hoy existen muchas cosas no podemos hacer por un tema legal, porque el Gobierno se maneja a través de las leyes. Claro que estoy de acuerdo en tener una padronización a través de un dressing correcto, pero tenemos que tener la tipificación para ir al siguiente paso. Lastimosamente las cosas no se consiguen de la noche a la mañana con solo tocar un botón, sino seguro íbamos a tener hace rato un decreto. Quiero que en algún momento puedan participar de una reunión de tipificación y vean el profesionalismo que tienen los productores, la industria, la academia, la certificadora y el servicio oficial, cada uno poniendo sus intereses pero dialogando. Y así tiene que ser el dressing, es un paso más que se tiene que cumplir. También hay que reglamentar el servicio veterinario oficial, tenemos que comenzar a trabajar con los veterinarios y los ingenieros agrónomos para delegar funciones, no podemos abarcar todo. Hay que comenzar a reglamentar el ejercicio profesional de la persona que trabaja en este sector. Es algo demasiado importante, una materia pendiente.

Pasando al tema nuevos mercados o mejorar la posición dentro de los actuales, ¿qué tiene en agenda Senacsa para dar amplitud a la ganadería de Paraguay?

Un tema importante es Estados Unidos. El año pasado me sentí muy a gusto con el avance para lograr ese mercado. Tuvimos entre cuatro a cinco reuniones técnicas muy similares a las auditorías y cumplimos todo. Me dijeron que iban a hacer un envío para la auditoría antes de Semana Santa, aunque estamos esperando recibir la notificación. Queremos que vean todo lo que se hizo en los últimos años, pero aguardamos la fecha. Ahora, sanitariamente se están abriendo algunos mercados por tener la certificación de libre de perineumonía contagiosa bovina. También se exportó carne kosher a mercados no tradicionales que son nichos interesantes. Con Canadá tenemos una comunicación bastante fluida, y si lo de Estados Unidos se concreta en los próximos seis meses también se puede abrir Canadá. Con respecto a Asia, siendo franco, es muy difícil poder alcanzar los mercados de Indonesia, Hong Kong, Vietnam, Corea, sin contar con la apertura de China Continental; no es imposible, se está intentando, pero sí muy difícil.

A propósito de las industrias, se hablan de nuevos proyectos de frigoríficos que están en vías de construir en el país, ¿cómo viene siguiendo Senacsa cada uno de los proyectos?

Con un grupo ya estamos trabajando en el layout fino del proyecto, siempre es importante y agradecemos la participación desde el día cero porque al final desde Senacsa somos los que defendemos la auditoría. Con el otro grupo todavía no vimos un proyecto pero sí mucho interés que se oficializó en la presentación de los resultados del 2020, donde remarcan la idea de venir a Paraguay en este semestre. Van a ser positivas estas alianzas, pero también lo que ya se tiene porque en el último semestre vino a Paraguay la empresa de tripas más grande del mundo. Están preparando un cluster de producción gigantesco en tripas en el país. Se está terminando la primera empresa, y una de las fábricas más grandes después de la de Estados Unidos, de mucosa de gelatina bovina a partir de residuos del cuero. Hay como 4 ó 5 multinacionales grandes de micronutrientes animales trabajando. Hay muy buen interés del sector lácteo que está empujando y ya pidiendo mercado para productos, no solamente leche en polvo, sino que también para queso y manteca. Hay mucho crecimiento. No es solamente carne, me siento satisfecho porque se está avanzando en los subproductos. Sanitariamente el subproducto es algo más susceptible, entonces están creyendo en Paraguay y eso es muy importante. Hoy tenemos una empresa muy grande de alimentos para perros que está exportando para Bolivia y Uruguay; una empresa que empezó a operar el año pasado con mucha producción local.

¿Cómo es el avance para la venta de menudencias y carne de cerdo a Taiwán?

En lo que refiere a menudencias, hicimos todo lo que se podía. Nos enviaron una nota en la que se oficializan 16 cortes, a los meses te mandan otra e informan que el asunto va a entrar en consulta pública. Ahora estamos en la consulta pública, pero realmente no veo que Taiwán esté trabajando. Será porque solamente le pedimos oportunidad para crecer y tener mucha independencia en nuestras decisiones. Se mueven más por la presión. No es sano cuando ellos dicen que los 40 o 50 años de amistad es lo que vale, porque al final el productor no va a pagar sus cuentas con un abrazo y la amistad de Taiwán. Sino con la oportunidad que puede crear ese país. Taiwán es un gran importador de carne de cerdo. Nosotros no estamos pidiendo ninguna excepción, solo oportunidades.

¿China es un tema cerrado para el Gobierno?

Entiendo que para el gobierno en curso es un tema totalmente cerrado. Pero hay que trabajar, son accesos que no se consiguen de la noche a la mañana. Se debe hacer el análisis político y económico para hacer un trabajo serio. Hay que analizar todas las posiciones. Quedó demostrado, por ejemplo, con El Salvador y su quiebre de relaciones con Taiwán en 2018. Pocas semanas atrás recibió de China 1 millón de dosis de vacunas contra el Covid-19. Se trata de salvar al país y no al sector productivo. Está el 2023 a la vuelta de la esquina, y son temas relevantes que se deben analizar.

Recién hablamos del arribo de nuevas industrias frigoríficas, ¿qué podrían aportar éstas a la relación con el productor?

La ley de oferta y demanda, mientras haya más competencia en el mercado va a mejorar todo. Va a mejorar el índice dentro de la propia industria, van a tener que buscar nuevas formas para hacer lo mismo o más. Por supuesto, siempre es importante que lleguen empresas a sumar y aportar experiencia al mercado, más cuando son empresas de primerísimo nivel. Van a saber cómo el zapato aprieta de los dos lados. La sequía del año pasado no es poca cosa, y sigo preocupado porque las lluvias de este primer trimestre calmaron al pasto pero no fueron suficientes para que la gente pueda hacer reservas forrajeras, fundamental para aguantar tiempos difíciles, además no se juntó agua. Se viene un año muy complicado. 

¿El instituto de la carne se podría reactivar este año o hasta que no haya un acuerdo entre privados para el Gobierno es un tema cerrado?

El Gobierno siempre estuvo a favor del instituto de la carne, pero hoy no es una prioridad porque el foco está muy puesto en la realidad sanitaria del país a causa del Covid-19. Es importante reiterar, el Gobierno siempre apoyó su formación pero el problema es que faltaba el acuerdo entre los principales protagonistas del sector privado.

Fuente: Revista ARP – N°2, Pág.: 8 - 12