Asociación Rural del Paraguay

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“Diseño criminal de invasión en Pindó, tarde o temprano afectará a todos los productores”

El Estado sigue ausente con autoridades inoperantes, mientras la delincuencia consolida su poder, desalentando la inversión e hipotecando de forma impune el futuro del país.

MARIANO ROQUE ALONSO, (ARP)-- Para la abogada Margarita Colmán, asesora jurídica del establecimiento Pindó -que soporta implacable una invasión de cinco años- la estrategia de dominio utilizada por los falsos campesinos sin tierra atornillados en el lugar está diseñada de forma que todos los “pobres” puedan acceder sin esfuerzo y sin trabajo a la “propiedad privada”, como una forma de respuesta a la soñada reforma agraria, adaptada especialmente al chip de sus mentores.

“La fórmula que utilizan para matar, destruir, amenazar y apropiarse de lo ajeno está fríamente calculada en oficinas, por parte de personas que cuentan con respaldo externo, específicamente políticos que admiten la violación flagrante de las leyes nacionales y el desastre ambiental con el único objetivo de cazar votos. Esto mismo es lo que les espera a todos los productores del país, en caso de que no se actúe ahora, de forma firme y contundente”, afirmó la abogada Colmán.

El establecimiento Pindó, ubicado en el departamento de Canindeyú, fue tomado por asalto en enero de 2012, cuando el personal estaba de licencia.

Con gritos de guerra y armas de grueso calibre, los “campesinos” se apropiaron del inmueble ajeno, donde permanecen con la consigna de vencer o morir, y con ese espíritu activan sin descanso para depredar centenares de valiosos árboles protegidos, robar ganado y plantar marihuana, generando ganancias espurias que son invertidas para consolidar la ocupación y convertirse en un “Estado” aparte donde no entran fiscales ni policías, sino políticos amigos.

En el “Asentamiento 1º de Marzo” se multiplican impunes sonoras irregularidades.

El Gobierno anterior se ha prestado a los intereses de los invasores al dotar al lugar de energía eléctrica con transformadores de suficiente potencia que son aprovechados para el funcionamiento de aserraderos clandestinos y otros tipos de aparatos útiles para la maquinaria delictiva.

Las viviendas cuentan con medidores electrónicos instalados por la ANDE, pero los usuarios no pagan por el consumo y no permiten la entrada de ningún extraño, menos aun de cobradores, una práctica que los foráneos conocen de memoria y lo cumplen a rajatablas.

La carta orgánica de la ANDE prohíbe otorgar el servicio de energía a usuarios en situación irregular, pero ello no ocurre con el Asentamiento 1º de Marzo, una razón suficiente para que el ente estatal dé explicaciones a la ciudadanía.

Regidos por una organización vertical, los invasores activan de día y de noche para consolidarse en la propiedad privada, produciendo madera, carbón, droga y carne, producto del abigeato.

Todos los hogares cuentan con acondicionadores de aire, antenas parabólicas para ver partidos y comodidades que envidiarían campesinos que trabajan con honestidad para vivir.

En algunas viviendas se observan camionetas 4x4, camioncitos e incluso tractores, utilizados para “limpiar” los bosques y transportar la madera depredada.

Guardias civiles, armados con escopetas y revólveres, ofician al mismo tiempo de policías, fiscales y jueces para hacer “justicia” a medida ante un Estado ausente y autoridades inoperantes que vegetan en cómodas oficinas, mientras la delincuencia organizada consolida su poder e incumple las leyes nacionales, desalentando la inversión y el trabajo, e hipotecando de forma flagrante e impune el futuro del país.